Atendemos a más de 2.600 personas mayores en nuestro programa de atención domiciliaria.

Los 2.600 adultos mayores a los que atendemos se enfrentan no solo al aislamiento y los efectos de la soledad, sino muchas veces al abandono, exacerbado por las desigualdades preexistentes y las largas historias de privaciones, problemas de salud, pobreza y exclusión social. Además, las largas restricciones del coronavirus han agravado todos los factores anteriores. Nuestro objetivo es brindarles calidad de vida, preservando la independencia personal y una atención digna al final de la vida. Necesitamos tu ayuda para seguir ayudando en esta causa que salva vidas.

Desafío

En Chile hay más de 470.000 personas mayores de 80 años de las cuales el 16% viven solas, sin el cuidado de sus hijos. La Autoridad de Salud de Chile ha instado a los ancianos a quedarse en casa con pocos visitantes, si es que hay alguno. Ciertamente, las restricciones han ayudado a protegerlos durante la pandemia, pero también han limitado cualquier interacción. El impacto se agrava más en la población vulnerable-frágil que cuidamos que puede desencadenar una depresión severa, deterioro cognitivo y otros problemas médicos.

Solución

Nuestros programas de atención domiciliaria brindan a las personas mayores alimentos, pañales según sea necesario, visitas regulares, conversación, apoyo emocional y compañía.

Atendemos a personas desde niveles de dependencia moderados a severos, los cuales pueden variar en función de si cuentan con apoyo familiar o no.

Un tema clave de nuestros programas de Atención en el Hogar es el know-how y el aprendizaje acumulado durante años que nos permite llegar justo a tiempo para detectar casos de abandono extremo, soledad o casos severos de depresión o problemas médicos.

Impacto a largo plazo

Nuestros Mayores son sujetos de derechos, por lo que merecen nuestro respeto, honor y cuidado reflejados en la igualdad de acceso a servicios esenciales y políticas públicas inclusivas, para que puedan participar plenamente en la sociedad. La experiencia del Hogar de Cristo obtenida a través de los Programas de Atención en el Hogar permite a nuestra fundación identificar aquellos casos más sensibles-frágiles y abordarlos a tiempo coordinando con los servicios de atención médica y de redes sociales para evitar que nuestras personas mayores mueran solas.

0
    0
    Tu carro
    Tu carro está vacío